El próximo titular del Ejecutivo Federal surgirá del proceso electoral en curso, mismo que inició el 30 de marzo de 2012 y culminará el 27 de junio del mismo año y que en la jornada electoral del domingo 1º de julio de 2012, uno de los cuatro candidatos a la Presidencia de la República, Josefina Vázquez Mota (PAN), Enrique Peña Nieto (PRI-PVEM), Andrés Manuel López Obrador (PRD-PT-MC) y Gabriel Quadri de la Torre (NA), resulte ganador con la mayoría de los votos de los 79.5 millones que están en disputa; el candidato electo gobernará del 2012 al 2018, es decir, durará en el encargo 2190 días, 72 meses y seis años y será el responsable de la conducción del gobierno y Jefe de Estado, cuyo fin será garantizar seguridad, justicia y el bien común para la mayoría del conglomerado social.
Pero para ello será necesario primero ganar la elección, para lo cual además de las campañas de los partidos políticos (PAN y/o NA) y las coaliciones compromiso por México (PRI-PVEM) y Movimiento Progresista (PRD-PT-MC), para atraer a los votantes a través de los medios (televisión, radio, prensa, internet, redes sociales, concentraciones masivas, etc.,), el Instituto Federal Electoral (IFE) organizará únicamente dos debates entre los cuatros candidatos presidenciables de aproximadamente dos horas cada uno, que son los mismos que prevé el artículo 70 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE).
El primer debate después de muchos debates para su formato entre los representantes de los partidos políticos y consejeros electorales en el IFE, tuvo verificativo el domingo 06 de mayo de 2012 a las 20:00 horas, en el que los presidenciables “respondieron” a las siguientes preguntas. ¿qué acciones y políticas impulsaría para evitar las prácticas monopólicas especialmente en los servicios de telefonía, banda ancha y medios masivos de comunicación?, ¿Qué características tendría su política de ciencia y tecnología?, ¿Qué propone para garantizar que el estado gaste mejor los recursos públicos que administra?, ¿Considera usted que el actual modelo económico es adecuado o es posible otro modelo alternativo?, ¿Impulsaría el establecimiento de un sistema de penas sustitutas para que alguno de los delitos no se sancionen con prisión?, ¿Qué medidas concretas propone para mejorar el sistema judicial, y qué opina del método para la designación de sus miembros, en especial de los ministros de la Suprema Corte?, ¿Mantendrá a las fueras armadas realizando tareas de seguridad pública y cuál debe ser su papel en la lucha contra el crimen organizado?, ¿Qué propone usted para reducir la violencia en el país?, ¿Qué políticas o programas pretende aplicar para lograr una disminución en los niveles de pobreza en México?, ¿Qué medidas implementaría para garantizar el acceso de niños y jóvenes el acceso a las tecnologías de información y comunicaciones?, ¿Cuál sería su política de subsidios para el campo con criterios de conservación al medio ambiente?, ¿Qué papel debe tener el Estado y su rectoría económica en la promoción de energías renovables?.
Como puede observarse de las preguntas formuladas, se abordaron temas con sus respectivos subtemas sobre Economía (empleo, finanzas públicas, crecimiento); Seguridad Pública y Justicia (prevención y reinserción, procuración e impartición de justicia, fuerza del orden, combate al crimen); Desarrollo Social (combate a la pobreza y la desigualdad educación) y Desarrollo Sustentable (conservación y energía).
Cada candidato saco provecho de su perfil profesional para responder a los cuestionamientos (economista, abogado, politólogo e Ingeniero), debate en el que no necesariamente se dio la discusión estratégica de sus propuestas respecto de los temas tratados, indudablemente todos cometieron errores, existió limitación del tiempo, hubo nerviosismo, salió relucir el candidato ciudadano más preparado (Cuadri) de quien algunas encuestas le dan el triunfo del debate, pero los tres restantes también dicen que ganaron.
Pero los verdaderos ganadores de dicho debate sin lugar a dudas fueron la edecán de nacionalidad Argentina de nombre Julia Orayen y la sonriente conductora Lupita Juárez; mientras que los grandes perdedores fueron los votantes _y sobre todo para los indecisos_ que no lograron con este primer debate definir sus preferencias ante la falta serias de propuestas de los aspirantes presidenciales y sobre todo como llevarlos a la práctica, ante los innumerables problemas sociales que agobia a México y que deben ser incluido en las políticas públicas, siendo los siguientes temas: alimentación, hábitat y vivienda, ambiente y sociedad, comunicación, indigenismo, cultura, juventud, democracia y participación, medio ambiente, derechos humanos, género, derechos laborales, desarrollo rural, grupos vulnerables, salud, educación, etc.
Los perdedores lo fueron también los Consejeros del IFE por la contratación de la seductora edecán, que en unos segundos logro atraer y distraer a los televidentes y desvió el objetivo del debate, quienes se vieron obligados a pedir disculpa pública. Otros perdedores fueron los dos canales de mayor audiencia en el territorio mexicano (TV Azteca y Televisa) que se negaron a transmitir el debate en vivo y en prefirieron difundir un partido de futbol y un programa familiar, respectivamente y obviamente se vieron afectados en su rating.
Estimado lector, la historia aún se está escribiendo, esperemos que el segundo debate del 10 de junio, sea mejor; habremos de esperar las sorpresas que nos tienen preparado los consejeros del IFE, los candidatos, los partidos políticos, los simpatizantes, las redes sociales, total así es la democracia a la mexicana.